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A una semana después de ser arrestada, una de las gerentes de un parque de casas móviles en Ooltewah fue arrestada por segunda vez — esta vez por presunta coacción de inquilinos, quienes han dicho que han sido manipulados por los gerentes que supuestamente amenazan con la deportación y el desalojo para obligarlos a pagar ciertas tarifas y firmar contratos de arrendamiento cuestionables.

Kimberly y Steven West fueron arrestados el 28 de abril después de que una investigación reveló que los West presuntamente robaron más de $60,000 en donaciones para alivio de un tornado que se cobró la vida de uno de los residentes, Jose Arzate, y dejó a decenas de desplazados.

Investigadores confiscaron cientos de víveres que estaban almacenados en la oficina de administración y en una casa móvil que fue cerrada con cerrojo. En lo que se encontró incluyeron 54 bolsas de la Cruz Roja, 162 cajas de agua embotellada y pañales de bebe.

Después de que fue liberada bajo fianza, Kimberly West supuestamente pidió al menos a una pareja que firmen un documento que indicaba que los West les habían proporcionado ayuda después de la tormenta, según documentos judiciales. Si no firmaban, Kimberly West supuestamente no les ayudaría con alojamiento en un hotel. La pareja necesitaba quedarse en un hotel mientras su casa fuera reparada por daños causados por el tornado.

Desde los arrestos, el Ministro de Justicia de Tennessee se ha unido a la investigación para determinar si ha habido una violación de la Ley de Protección al Consumidor de Tennessee, una ley que protege a los consumidores de prácticas comerciales injustas o engañosas.

Con los West bajo investigación, al menos 15 residentes actuales y anteriores dijeron que han soportado multas irrazonables, amenazas de deportación y intimidación y amenazas físicas.

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Kimberly Gail West / Photo from the Hamilton County Sheriff's Office

"Siempre te amenazan", dijo Joel Trujillo en inglés. "Lo hacen sin razón. Y cada vez que te amenazan, te cobran $25. Cada vez que recibes una carta, $25 ... la mayoría de nosotros no tenemos a donde ir ni a quién pedir ayuda."

Los residentes, la mayoría de los cuales no querían ser identificados debido a su condición de ciudadanía y a los temores de represalias, acusaron a los West de prohibirles que busquen ayuda de los policías y bomberos e incluso familiares para remover árboles y limpiar sus lotes después de la tormenta.

Las voces de los residentes se unieron en coro describiendo un patrón de multas de $25-50 por infracciones aparentemente menores de las reglas de la propiedad y cargos por pagos de alquiler que supuestamente fue atrasado, pero recibos muestran que fue pagado a tiempo.

"Lo creas o no, me alegro de que esto esté yendo como está yendo porque estas personas, la forma en que nos tratan, no está bien", dijo Trujillo sobre el tornado y las investigaciones. "Hay algunos residentes que me dicen: 'Hombre, realmente no quiero decir mucho porque no sé si podemos mudarnos' o 'No sé si tenemos el dinero para mudarnos'".

A medida que la investigación se aceleró, muchas de las otras acusaciones salieron a la luz.

El abogado C. Mark Warren se involucró después de que algunos residentes y voluntarios le dijeron que los West supuestamente intentaban utilizar la deportación como chantaje para que paguen el alquiler a pesar de que sus hogares han sido destruidos por completo o estén inhabitables.

Algunas familias cuyas casas fueron destruidas se mudaron con otras familias. Warren dijo que algunos residentes dijeron que los West supuestamente intentaban cobrar doble alquiler a esas familias.

Otra pregunta que surgió fue si los residentes estaban pagando por seguro de hogar, por la cual se les cobraba a pesar de que los inquilinos debían obtenerlo ellos mismos, según un contrato de arrendamiento de un ex inquilino.

De los residentes entrevistados, nadie ha visto documentación ni representantes de una compañía de seguros ni antes ni después de la tormenta. Además, ningún residente sabía qué compañía de seguros supuestamente asegura las casas.

Una representante de la propiedad declinó decir qué compañía de seguros utiliza el parque, pero dijo que los agentes de seguros han estado "en toda la propiedad" desde el día después de la tormenta.

La misma representante se negó a compartir su nombre o título, pero dijo que había estado en la propiedad desde la semana después de la tormenta, y que las acusaciones de los residentes eran "mentiras".

"Es repugnante", dijo la representante. "[Los West] les darían a cualquiera de estas personas las camisas de sus espaldas. No sé cómo duermen estas personas. Satanás se ha apoderado de estas personas".

En cuanto a los policías, Trujillo dijo que la oficina del alguacil ha simpatizado con los residentes y les han asegurado que no están investigando sus estados de ciudadanía. Más bien, la investigación se centra en las presuntas acciones de los West.

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Steven Howard West / Photo from the Hamilton County Sheriff's Office
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